Pastacchio: el sabor del cariño familiar

1 Jul 2022 | Dato Comercio

Una madre, tres hijas y la tradición familiar son suficientes para que Pastacchio logre la perfección de sabores. El emprendimiento de repostería y platos italianos caseros, transmite sus raíces a través de la comida.

Para muchas personas la comida es magia, porque logra en un plato (o varios), transmitir el cariño de quien lo prepara, la historia detrás de una receta, costumbres y tradiciones que se han traspasado de generación en generación; e incluso, sabores que fueron creados al otro lado del mundo, en un continente lejano, en un país con otro idioma y cultura. Algo mágico ¿o no?

 Con el objetivo de transmitir una historia familiar, Ana María Hernández, junto a sus hijas Fabiana, Anna y Simona Pistacchio, crearon el emprendimiento que habían soñado por mucho tiempo y que durante la pandemia pudieron materializar.

 “Pastacchio nace en pandemia por la necesidad de poder hacer algo en conjunto entre hermanas y madre. Hace mucho tiempo estaba la idea de hacer algo que tuviera que ver con la comida por toda la herencia que hemos recibido de ambas partes de la familia; tanto paterna como materna y poder armar una fusión entre esas dos partes”, cuentan las hermanas.

 Fue así como comenzaron a preparar y vender postres, luego agregaron a su oferta lasagnas con diferentes ingredientes y preparaciones, además de una opción para vegetarianos. Los clientes no tardaron en llegar y la marca Pastacchio se fue haciendo un lugar en los almuerzos o comidas familiares. De a poco fueron ampliando sus productos  y hoy cuentan con distintas opciones, tanto dulces como saladas. 

 Ahora bien, volver a la normalidad y presencialidad post pandemia ha traído consigo varios desafíos para mantener el negocio. “Todas ya estamos en nuestras rutinas laborales y los tiempos son muy acotados para poder dedicarse por completo a Pastacchio y es muy frustrante. Hemos tenido que sacar energía de dónde no sabemos para poder preparar nuestros pedidos”, menciona.

 Sin embargo, los sueños son grandes y el cariño que le tienen al proyecto mucho más. Por lo mismo, están decididas a agotar todas las opciones para mantener en pie el negocio y hacerlo crecer. Porque más allá de que los clientes piden Pastacchio para compartir en familia, este proyecto ha sido muy importante para su familia.

 “Lo más lindo ha sido aprender de cada una; poder aprender de la gran sabiduría de nuestra madre por ejemplo. O conocer las habilidades que tiene cada una de nosotras para que este proyecto salga adelante”, comentan. 

 Con este impulso, buscan materializar su sueño: que su casa se convierta en un espacio de celebración, donde la gente pueda ir a comer sus diferentes preparaciones y conocer las tradiciones familiares que han marcado su historia.

 

DATO Vitrina
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