¿Olor a pipí? Pipiroom es la solución

5 Abr 2023 | Mundo Pet

Un baño sanitario natural y sustentable, adaptado al espacio que necesites y con recambio de pasto cuando lo requieras. Esta es la apuesta de Pipiroom, un negocio familiar que pasó de tener 10 pedidos a la semana a más de 100, en menos de seis meses.

Cuando Michelle Palma, a principios del año 2019, adoptó a su perrita Mai estaba consciente que debía preocuparte por el alimento, las visitas al veterinario y a tenerle juguetes, pero no consideró que su mascota no orina una ni dos veces al día y que, al vivir en un departamento, podía resultar en una experiencia no muy grata.

“Como todos estaba acostumbrada a sacarla en las mañanas, ante de irme al trabajo y que cuando llegaba debía limpiar con todos los productos que fuese necesario para quitar el olor, y luego, sacarla nuevamente al parque”, recuerda Michelle, sobre su experiencia como mamá de Mai. “Odiaba el uso las sabanillas plásticas, porque además que hay que estar cambiándolas cada 2 o 3 horas y que el costo que significa es bastante alto, me chocaba el hecho de tener que usar tanto plástico, papel y productos químicos para limpiar”, afirma.

Con el objetivo de buscar una alternativa más amigable con el medio ambiente, decidió buscar en internet y solo llegaba a baños y opciones de sanitarios plásticos. Hasta que se encontró con un baño natural, con el triste resultado que no había ninguna marca que lo fabricara en nuestro país. Confiada en la destreza y talento de su papá, quien toda la vida ha trabajado en la carpintería, le presentó el modelo y se embarcaron en el proyecto de construir uno. Raya para la suma, Mai no lo pensó dos veces e inauguró inmediatamente su Pipiroom (@pipiroom.chile).

De ahí en adelante, ha sido crecer y crecer. Replicaron el modelo para las amigas de Michelle y a la semana lo subieron a Instagram, recibiendo pedidos de 10 a 20 productos a la semana. “¡No lo creíamos! Además, a finales del 2019 llegó el estallido social, los toques de queda y después la pandemia, pasando a recibir más de 100 solicitudes. Nadie podía salir de las casas y necesitaban darles un espacio natural a sus mascotas”, recuerda la creadora de Pipiroom.

Pipiroom está disponible en 4 tamaños y todos cuentan con un sistema de drenaje, una bandeja receptora. También, en el caso de los machos, incorpora un arbusto Inductor. “Queremos aportar con un granito de arena a nuestro ecosistema trabajando un producto 100% natural, ecológico y sustentable a través del tiempo”, enfatiza Michelle sobre su producto.

Si al principio el negocio familiar estaba compuesto por ella, su papá y su mamá, debido a este crecimiento, sus tres hermanos renunciaron a sus trabajos y pasaron a involucrarse de lleno en el emprendimiento. “Gracias a la ayuda de un amigo que me apoyó con el diseño de la marca, el logo y la página web como que profesionalizamos nuestro negocio. Ya no era el pago por transferencia, sino que por la misma página y la gente empezó a llegar aún más”, señala.

Con la ayuda de Sercotec, formalizaron la empresa y en virtud del crecimiento explosivo comenzaron a apoyarlos con datos de proveedores, ya que, si en un inicio iban a buscar pasto a un pequeño lugar en Talagante, hoy en día van diariamente en un camión a buscar el material.

Pipiroom es el producto estrella, pero también fue el puntapié para otras líneas de negocio. Una de ellas son los planes de mantención de pastos, donde tú puedes escoger cada cuanto tiempo lo renuevas y ellos te lo llevan a tu domicilio. “Funciona tan bien que hay personas que tienen contratado estos planes de pasto desde hace tres años, donde, prácticamente, los cachorros crecieron con nosotros”, comentan muy entusiasta, Michelle.

La otra línea que también ha sido exitosísima es “Espacio Mai”, que consiste en una mueblería para mascotas que incluye rampas, sofás de distinto tamaño y comederos en altura para evitar el reflujo de los regalones.

“Llevamos 2 años siendo pioneros y la gente nos dice, «tengo un Pipiroom» y yo veo y me digo, “no, pero eso no lo hemos hecho nosotros” ja, ja, (ríe). Las personas tienen muy metido nuestro nombre, entonces estamos lo que demuestra lo bien posicionados que estamos”, menciona llena de orgullo Michelle.

Pipiroom, se encuentra trabajando en un proyecto de la Universidad de Chile, llamado “Construyendo mis Sueños” en el cual 100 consejeros apoyan a distintas pymes para industrializar sus procesos, un sueño que esperan cumplir. Más aún considerando que la empresa familiar llegó a un punto de crecimiento que los obliga subir de nivel, tanto en su organización (aunque ya son 15 personas) como en un plan comercial a largo plazo.

“Hay muchas ideas, pero estamos 24/7 en esto y pasa más que nada por tiempo. Llegamos a un punto en que nuestro negocio dejó de ser una pyme, pero tampoco somos una gran empresa, entonces tenemos que planificar y proyectar otro tipo de crecimiento. Además, nadie en mi familia tenía conocimientos en negocios, pero todos hemos ido aperrando no más”, concluye Michelle Palma.

 

 

 

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