La atención médica a distancia dejó de ser una alternativa excepcional para convertirse en una herramienta cada vez más integrada a la atención de salud. Las grandes filas en los centros de salud públicos y privados, el avance tecnológico en conjunto de la experiencia pandémica mundial y la necesidad de facilitar el acceso a las personas en zonas más alejadas están impulsando un modelo que permite resolver consultas sin que el paciente tenga que trasladarse.
Ese es precisamente el foco de trabajo del centro médico ARZT, quienes además han experimentado un importante crecimiento desde sus inicios. Lo que comenzó con aproximadamente 25 a 30 pacientes diarios hoy alcanza un flujo cercano a 350 a 400 atenciones por día, llegando a un total de 130.000 pacientes atendido en toda areflejando cómo los pacientes han ido incorporando progresivamente la telemedicina entre sus alternativas para cuidar su salud.
“La telemedicina llegó para quedarse. Es una herramienta en salud validada, normada, que está en uso y que tiene resultados probados”, explica su equipo. Y es que el escenario parece apuntar hacia una expansión aún mayor, a medida que la tecnología continúa incorporándose a distintos ámbitos de la atención sanitaria.

Una atención que se adapta al paciente
El funcionamiento busca ser sencillo. A través de su página web, los pacientes pueden revisar las especialidades disponibles, conocer a los profesionales y consultar las horas disponibles para luego realizar su propia reserva.
También cuentan con atención a través de WhatsApp y un call center clínico, conformado por personas y no por bots, que funciona de lunes a sábado, de 8:00 a 20:00 horas.
Este equipo cumple un papel especialmente relevante para quienes pueden tener dificultades con la tecnología. Desde problemas para conectarse hasta inconvenientes con un enlace o dificultades de comunicación entre paciente y profesional, el equipo puede intervenir en tiempo real para facilitar que la consulta se concrete.
Además, cuando una especialidad no presenta horas disponibles en la plataforma, el paciente puede comunicarse con el call center para consultar alternativas. En esos casos, el equipo puede gestionar internamente la apertura de sobrecupos con los profesionales cuando existe disponibilidad.
“Son como un tercer elemento vital: está el paciente, está el médico o profesional y el call center siempre está paralelo, apoyando a ambos”, explican desde el centro.
Fonasa, Isapres y convenios preferenciales
El modelo también contempla distintas alternativas de acceso. Los pacientes Fonasa pueden utilizar su bono cuando el profesional correspondiente atiende bajo esta modalidad, mientras que quienes cuentan con Isapre o seguros complementarios pueden gestionar sus reembolsos utilizando la documentación entregada por el centro.
Por otro lado las órdenes médicas, recetas y certificados de atención cuentan con firma electrónica, facilitando su presentación ante aseguradoras, Isapres u otras instituciones. A esto se le suman convenios de precios preferenciales con distintas organizaciones e instituciones. Entre ellos se encuentran acuerdos destinados a beneficiarios de Dipreca y otros convenios con empresas, sindicatos y agrupaciones.
Trabajo conjunto con el sector público
Como parte de su compromiso por ampliar el acceso a la salud, Centro Médico Arzt también ha desarrollado una estrategia de trabajo conjunto con el sector público, poniendo la telemedicina al servicio de las comunidades y contribuyendo a acercar atención médica de calidad a personas que enfrentan barreras geográficas o dificultades de acceso. Estas alianzas buscan complementar la atención presencial, especialmente en zonas donde la disponibilidad de profesionales y especialistas puede ser limitada, y aportar a la descongestión de los centros de salud mediante soluciones digitales seguras, accesibles y resolutivas.
La propuesta también contempla la posibilidad de generar nuevos acuerdos con organizaciones que busquen entregar a sus integrantes acceso a atenciones médicas con tarifas preferenciales. Un trabajo que también busca generar impacto más allá de sus centros de atención primaria, facilitando que más personas puedan acceder a una atención adecuada y en los tiempos que necesitan.
Más que evitar un viaje el objetivo es optimizar el sistema de salud
Uno de los principales argumentos a favor de la telemedicina es la comodidad, pero sus beneficios pueden ir mucho más allá. Como evitar traslados, tiempos de espera y gastos asociados permitiendo que cualquier persona pueda recibir orientación médica desde su hogar, siempre que su situación clínica sea compatible con una atención remota.
Al mismo tiempo, este modelo puede contribuir a descongestionar los centros de salud y permitir que las atenciones presenciales se concentren en quienes realmente las necesitan. Porque si bien todos necesitan de una atención médica de calidad y a tiempo, un ejemplo del beneficio es el de una persona joven que presenta un cuadro respiratorio el cual solo requiere orientación médica, tratamiento sintomático o eventualmente una licencia médica, pero que no necesariamente necesita acudir presencialmente a un centro asistencial y menos a una urgencia, por lo que una consulta telemática puede resolver gran parte de ese proceso.
En el otro extremo, para los pacientes con enfermedades crónicas o múltiples patologías que requieren controles presenciales periódicos y una atención más compleja conseguir horas presenciales es sumamente complicado, por lo que pueden resolver aquellos casos que remotamente se permiten , ayuda a destinar esos espacios y horas a quienes los necesitan con más urgencia.

Telemedicina no significa reemplazar la atención presencial
La expansión de la atención remota no implica que todas las consultas puedan realizarse por internet. Al contrario, una de las claves del modelo es reconocer sus límites. Si durante una consulta el profesional determina que el paciente necesita un procedimiento, una intervención o una evaluación física, corresponde derivarlo a una atención presencial.
El proceso puede comenzar, sin embargo, de manera telemática. Por ejemplo, frente a un paciente con dolor abdominal, el profesional puede realizar la historia clínica, identificar eventuales signos de alarma, solicitar exámenes o imágenes y orientar los pasos siguientes. Si los resultados confirman una condición que requiere cirugía, el paciente deberá continuar presencialmente con el especialista correspondiente.
De esta manera, la telemedicina busca convertirse en la primera parte de una cadena de atención más eficiente. El paciente llega a la consulta presencial con antecedentes, exámenes y una orientación diagnóstica previa.
“La idea es que uno tenga que concurrir a un lugar cuando sea estrictamente necesario”, resume el equipo.
Una herramienta para ampliar el acceso
La posibilidad de conectarse desde un teléfono, tablet o computador con acceso a internet también abre oportunidades para personas que viven lejos de los grandes centros urbanos. Ya no es necesario trasladarse hasta una capital regional para acceder inicialmente a un médico o especialista, haciendo de este modelo uno especialmente relevante para quienes viven en zonas donde la oferta de determinadas especialidades es limitada.
La telemedicina permite así ampliar la cobertura y acercar determinadas prestaciones a pacientes que, por distancia, tiempo o dificultades de traslado, podrían postergar una consulta.
Esta es una transformación que recién comienza porque el crecimiento de las atenciones y la incorporación progresiva de nuevas tecnologías apuntan a que la salud seguirá avanzando hacia modelos híbridos, donde lo presencial y lo remoto convivan de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Incluso especialidades que requieren necesariamente contacto presencial pueden incorporar en sus etapas la telemedicina, porque la historia clínica, la revisión de antecedentes, la orientación inicial y parte del seguimiento pueden realizarse a distancia, reservando el encuentro presencial para aquellos momentos en que realmente aporta valor clínico.
Para el centro ARZT el desafío no consiste simplemente en atender a más personas, sino en que los pacientes adquieran nuevas formas de acceder a la salud y que cada una debe utilizarse de acuerdo con la necesidad clínica.
Porque, finalmente, telemedicina no significa reemplazar al médico ni eliminar la atención presencial; significa utilizar la tecnología para que cada paciente llegue al lugar y al tipo de atención que realmente necesita, de una manera más oportuna y eficiente.
Sitio Web Instagram WhatsApp +56932253226




