La modernidad llegó a estandarizar incluso los estilos personales en las cosas que habitamos, cosa que Lady Portia busca de erradicar. A través del arte del hierro forjado, Rosana busca un espacio para las mujeres, en un espacio dominado por hombres, mientras intenta que reconectemos con nuestra historia.
-Veronica Cardona De Santiago
Hay objetos que decoran y hay objetos que habitan los espacios. Piezas que no solo se observan, sino que se sienten. Que evocan recuerdos, que dialogan con la vida cotidiana y que se vuelven parte de la historia de quienes las eligen. Ese es el corazón de Forja Lady Portia, el taller creativo de diseño en hierro liderado por Rosana, una mujer que encontró en el metal un lenguaje artístico capaz de conectar lo íntimo, lo natural y lo emocional.
“No quiero que mis piezas sean inertes. Quiero que evoquen recuerdos”, dice. Sus objetos no nacen de moldes ni de procesos industriales, cada lámpara, farol, respaldo o escultura se trabaja completamente a mano; con trazos, golpes, calor, pulso. Hay oficio, y también intención.
Para Rosana, el hierro es memoria, es humanidad. “Lo artesanal conecta. Las manos conectan con el objeto. La imperfección lo hace personal. Es lo que permite que una pieza tenga identidad propia y que, al mismo tiempo, refleje la de quien la recibe.”
Un lenguaje propio entre la naturaleza y la emoción
La inspiración de Lady Portia nace de la observación profunda del entorno. Rosana encuentra formas en la naturaleza, en la luz, en los jardines; estudia texturas, sombras, movimientos, y las traduce al metal. Su proceso creativo es orgánico, primero la idea, luego el dibujo, después el taller; este siendo un espacio donde la prueba, el error y la experimentación son parte del ADN de los productos finales.
Su línea Jardines del Futuro, por ejemplo, busca unir el arte del hierro forjado con los espacios naturales. Son figuras metálicas que conviven con el jardín, creando atmósferas poéticas y atemporales. “A mí me encanta ver cómo la naturaleza respira alrededor del metal. Son dos fuerzas que, en lugar de oponerse, se abrazan.”

Un liderazgo femenino en un oficio históricamente masculino
La historia de Lady Portia no es solo la historia de una marca. Es la historia de una mujer que decidió reclamar un espacio donde, durante mucho tiempo, no se les permitió estar. Cuando Rosana empezó en este rubro tuvo que enfrentarse a muchas miradas prejuiciosas “Al principio fue difícil liderar equipos siendo mujer. Me enfrenté a mucho machismo. Pero hoy me doy cuenta de lo capaz que soy, de lo que puedo construir con actitud y coraje.”
Con el tiempo se estableció un propósito claro para ella y para las demás mujeres; abrirse camino en rubros históricamente ocupado por hombres. “Quiero llevar esto también a lo social. Me gustaría traer mujeres jóvenes al taller, que aprendan habilidades, que descubran su fuerza creativa. Quiero que experimenten lo que yo experimenté: encontrar sentido.”
El taller de Lady Portia funciona como un pequeño ecosistema creativo. Rosana lidera el proceso, pero en sus propias palabras el trabajo es colectivo:
- Andrea: redes sociales y comunicación.
- Teresita: diseño constructivo.
- Tomás: jefe de taller y artesano con años de oficio.
- Joel: maestranza y estructuras para proyectos de mayor escala.
- Equipos externos: electricistas, textiles e instaladores.
“Yo estaré a la cabeza, pero aquí todos diseñamos, todos opinamos, todos creamos. La jerarquía existe, sí, pero el diálogo y la escucha son lo más importante.”

¿Cómo te ves tú y a Lady Portia en 5 años?
“Somos atelier artístico, pero también marca de diseño. Estamos construyendo una propuesta que puede convivir con proyectos de interiorismo, con hogares y con espacios públicos. Me encantaría potenciar Jardines del Futuro e incluso, algún día, tener una tienda física donde se respire Lady Portia.”
“No busco convencer a nadie. Mi cliente es quien conecta naturalmente con nuestro lenguaje. Quien valora lo manual, lo sensible, lo que tiene alma.”
Para Rosana, la decoración no es solo estética, es también bienestar, identidad y convivencia. Porque es ahí en donde radica toda su esencia y la de Lady Portia.
«Invito a priorizar la identidad, a que volvamos, a vivir los espacios; y sobre todo a que volvamos a reconectar con nuestro hogar, con nuestra historia, con lo que somos»
Lady Portia no es mera decoración, es reconexión. Recordándonos que el arte también puede ser hogar.





