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LA IMPORTANCIA DE LA HIDRATACIÓN EN VERANO

El agua, el mayor constituyente del cuerpo humano, representa en promedio el 60 % del peso corporal total. El contenido de agua en los órganos oscila entre el 10% en el tejido adiposo (graso) y el 83% en la sangre. Teniendo en cuenta estos datos, ¿cuánto deberíamos beber?


Cuando la temperatura ambiente es más elevada que la del cuerpo, éste suda para regularse. El resultado es que el cuerpo se enfría y pierde una gran cantidad de líquidos. Si estos no se reponen adecuadamente, la persona puede llegar a deshidratarse.

En verano las temperaturas son más altas y pasamos más tiempo al aire libre por lo que tenemos que beber más agua para mantener un nivel óptimo de hidratación. Se trata de una práctica primordial para mantener las funciones físicas normales, la termorregulación y el funcionamiento cognitivo normal. A continuación algunos tips:

  1. TOMAR AGUA ANTES DE SENTIR SED. La sensación de sed solo aparece cuando la pérdida de líquidos es de uno o dos litros. Así que en verano hay que beber agua regularmente durante todo el día. En general, las personas necesitamos alrededor de dos litros y medio de agua cada día para mantener hidratado el organismo. Si hace mucho calor, si practicas algún deporte o si te expones al sol, deberías aumentar la cantidad.
  2. ZUMO DE FRUTAS. Además de tener un alto contenido en agua, es una bebida que conserva todas las propiedades de la fruta fresca. Por eso, además de hidratar y calmar la sed, resulta nutritiva y aporta energía, vitaminas y minerales.
  3. AGUAS SABORIZADAS. Se pueden hacer en cualquier momento del día, pero adquieren mayor intensidad después de una noche de maceración en el refrigerador. Las combinaciones son ilimitadas, con agua, mineral con o sin gas y con distintos ingredientes, como pepino, limón y menta; manzanilla, cerezas y limón; manzana y canela; frambuesas y albahaca; naranja y vainilla; moras y salvia; jengibre y limón; entre otros.
  4. CUBITOS FRUTALES. Otra forma de dar sensación de frescor y sabor al vaso de agua habitual, es optar por congelar pedazos de fruta y agregarlos directamente al agua o rellenar una cubeta con pedazos de fruta y agua para formar cubitos.
  5. CAFÉ E INFUSIONES. Se preparan con agua y distintas variedades de plantas de diversos sabores y propiedades. Se pueden tomar frías o calientes, y son una buena alternativa para aquellos que no beben lo suficiente.
  6. CUIDADO CON LAS COMIDAS. Evita las grasas excesivas, ya que provocarán un aumento de la temperatura del cuerpo y la deshidratación. Por eso, come alimentos livianos con alto porcentaje de agua, especialmente aquellos días de altas temperaturas.