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¿Cómo consumir menos sal?

Los chilenos somos campeones en el consumo de sal, y no tenemos muchas intensiones de cambiarlo, pero con ello nos arriesgamos a sufrir de varias enfermedades que pueden afectar el funcionamiento de nuestro corazón.
Según explica la Dra. Cecilia Castillo, nutrióloga de Clínica Avansalud, la sal en exceso fomenta la retención de líquidos, con el consiguiente aumento de peso y obligando al corazón, hígado y riñones a trabajar por encima de sus posibilidades. “La sal es también causante de problemas de hipertensión arterial, diversos padecimientos del corazón, enfermedades hepáticas y renales. Las personas fumadoras, diabéticas y obesas ven agravada cualquier disfunción del organismo ante un consumo excesivo de sal”, explica la especialista, quien además acota que los problemas no aparecen de manera inmediata, sino con el paso del tiempo, por lo que conviene tomar precauciones desde la infancia.
La profesional señala que, por ejemplo, un gramo de sal contiene un 40% de sodio, que el organismo procesa en los riñones. “Cuando se consume mucha sal, los riñones envían al flujo sanguíneo el sodio que no pueden procesar. Una vez en la sangre, el mineral produce una acumulación de agua y ese aumento del volumen del flujo sanguíneo necesita de más presión para recorrer el organismo. Esto hace que el corazón trabaje más para poder bombear la sangre. Mientras más sal se consume, más debe trabajar el corazón”, grafica.
Recomendaciones
Los expertos recomiendan no consumir más de 2,5 g de sodio al día, es decir, una cucharadita de té, sin embargo, se estima que en Chile llega alrededor de 11 gramos. ¿Cómo lograr disminuir el consumo de sal?
- Usar productos reducidos en sodio o sin sal.
- Comprar vegetales frescos, congelados o de lata que no contengan sal.
- Usar carne fresca de aves, pescado y carne magra en lugar de los tipos enlatados, ahumados o procesados.
- Limitar el consumo de alimentos procesados (como el tocino y el jamón), alimentos envasados en salmuera (como pepinillos, aceitunas y chucrut) y los condimentos.
- Limitar también el consumo de las versiones de salsa de soya y teriyaki o preferir aquellas que contienen menos sodio.
- Disminuir el consumo de arroz, pasta y mezclas de cereales al instante o con saborizantes, a los cuales se les agrega con frecuencia mayor cantidad de sal.
- Elegir alimentos de preparación rápida con menos sodio. Reducir el consumo de comidas congeladas, pizzas y mezclas empaquetadas, sopas o caldos en lata y los aderezos para ensalada; éstos a menudo contienen grandes cantidades de sodio.



