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Los ojos de los niños también sufren con el sol

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Las radiaciones solares pueden llegar a ocasionar graves lesiones en los ojos e incluso provocar daños irreversibles en el largo plazo. 
 
Existen investigaciones que afirman que nuestros ojos son hasta 20 veces más sensibles que la piel, ya que muchos tejidos oculares, para mantener su necesaria transparencia, carecen del pigmento protector del sol (la melanina). 
 
A pesar de que los niños son una población con alto riesgo de daño solar cuyos efectos aparecerán en el futuro, sólo el 2% de la población infantil usa gafas de sol. 
 
Al mismo tiempo, muchas personas perciben los lentes de sol más como un complemento de moda que como una herramienta de prevención y protección.
 
Según datos de la OMS, entre las 10 de la mañana y las 14 horas de la tarde recibimos el 60% de la radiación UV diaria. Además cerca del 80% de la exposición a la radiación ultravioleta de toda la vida de una persona tiene lugar antes de los 18 años. 
 
Por ello es que los especialistas insisten en la importancia del uso de lentes  de sol y de gorros con visera en los niños, ya que son los mejores sistemas para protegerlos de los efectos novicios de los rayos del sol. 
           
De acuerdo a la Dra, Marlene Vogel, Oftalmóloga Infantil del Centro Oftalmológico Puerta del Sol, toda persona debe proteger sus ojos de la radiación ultravioleta. Pero debemos prestar especial atención a la protección de los ojos de nuestros niños, ya que sus ojos no están completamente desarrollados y tienen más vulnerabilidad a la exposición de los rayos ultravioleta.
 
 La especialista de Puerta del Sol enfatiza que la capacidad de protección no depende de la mayor o menor oscuridad del lente como se piensa, sino que lo importante es que los cristales tengan un filtro de entre 99 y 100 por ciento frente a los rayos UVA y UVB. Es fundamental que los lentes de sol infantiles, al igual que las de los adultos, estén homologadas ya que los lentes no homologados suponen un grave peligro para la salud visual”, aclara.
 
 “Si no protegemos nuestros ojos desde la infancia, o lo hacemos con lentes de sol sin garantía, pueden aparecer desde edemas y eritemas en los párpados, hasta cataratas, conjuntivitis o degeneración macular", aclara la profesional.
 
No es sino hasta los 18 años cuando el lente cristalino termina su desarrollo, por ende si no se protegen los ojos se pueden causar daños irreparables.

 
Consecuencias Falta Protección en los Ojos
De acuerdo a la oftalmóloga de Puerta del Sol, todos los niños son susceptibles de dañar sus ojos si no se protegen de la radiación solar y los daños a corto plazo pueden producir queratitis (quemaduras solares) que se presentan en los más pequeños con síntomas de dolor, fotofobia y enrojecimiento de los ojos. 
A largo plazo, el daño es más severo, y puede afectar a distintas partes del ojo: desde una quemadura hasta un efecto cancerígeno en la piel de los párpados que se manifestará con el tiempo. 
Además, se pueden producir alteraciones agudas de la córnea, lesiones degenerativas como la degeneración esferoidea y el pterigión, y quemaduras agudas en la retina, situación grave ya que daña la visión de forma severa y permanente. 
Finalmente agrega que se ha relacionado la radiación solar como factor de riesgo de la degeneración macular, con una prevalencia en nuestro país cada vez mayor.
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