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Estrés de fin de año: Cómo enfrentar los últimos meses de clases

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Niños estresados, irritables y sin ganas de estudiar son la tónica de los últimos días de clases. ¿Cómo combatir estos síntomas?

Quedan sólo semanas para terminar las clases y muchos escolares ya casi no tienen energías para enfrentar este difícil período del año. Las últimas pruebas requieren de la máxima concentración, mientras que el cansancio  juega en contra y afecta el aprendizaje.
Los más afectados con la presión de fin de año son los más pequeños. Niños entre 3 y 10 años  que no cuentan con las herramientas para lidiar con situaciones límites por lo que el agotamiento y responsabilidades los afectan tanto física como emocionalmente.
Niños inquietos con problemas de comportamiento, cambios de ánimo y algunas enfermedades como colon o dolores de cabeza, típicos del estrés, preocupan a padres y profesores. ¿Podemos evitar que esto suceda?  Vivianne Lavadenz y Valentina Muñoz, Psicopedagogas del Colegio Coyancura, explican que existen ciertas técnicas que pueden ser aplicadas por padres, niños y profesores para terminar de buena forma los últimos meses del año.

Administrar el tiempo
Muchos padres toman conciencia al final de año sobre el rendimiento escolar de sus hijos y,  en un mes, tratan de solucionar lo que no se hizo en todo el año. Comienza la presión con clases particulares, más horas de estudio y tareas, medidas que según explica Lavadenz no sirven de mucho si no se ha hecho un trabajo constante durante el año.
“La exigencia de los padres es tan alta que los niños se estresan y se sienten inseguros, hay que tener en cuenta que cada niño es distinto y de acuerdo con eso hay que exigirles. Requieren descanso y hay que respetarle su ritmo”, dice la profesional.

Más y mejor sueño
Con el nuevo horario de verano, los días se alargan y los niños tienden a acostarse más tarde. Un error que puede afectar la memoria y causar tensión.
Según explica la psicopedagoga Valentina Muñoz, es fundamental que los niños tengan horas fijas para ir a la cama, descansen y tengan un sueño reparador. Se recomienda que los preescolares duerman entre 10 y 12 horas, y 9 horas para los más grandes.
Una de las claves para un buen descanso es que los niños tengan un período de tranquilidad de unos 30 minutos antes de la hora de dormir, por lo que es importante que los niños no vean televisión ni utilicen videojuegos durante este período.
“Es ideal que los papás les lean cuentos, eso los relajará y ayudará a desarrollar su creatividad, con los niños más grandes, tener una instancia de conversación, preguntarles como estuvo el día es fundamental para que los niños se sientan importantes y queridos”, explica la psicopedagoga.

Actividades recreativas
La llegada del buen tiempo es ideal para realizar actividades recreativas que ayudan a los niños a relajarse y olvidar la rutina de los estudios. Las profesionales recomiendan hacer actividades en familia al aire libre, lo que ayuda a mejorar el humor y genera lazos afectivos que ayudan a los niños a sentirse protegidos y menos cansados, asegura Vivianne Lavadenz.

Comunicación familiar
La buena comunicación entre todos los integrante de la familia, es fundamental para que el  estrés de fin de año disminuya. Crear instancias de conversación entre padres y niños, hace que éstos se sientan escuchados e importantes. Saber qué les pasa, en qué necesitan ayuda, los ayuda a liberarse del cansancio y sentir apoyo. Con respecto a los límites y deberes  escolares de los niños, las especialistas recomiendan llegar a un consenso. “Es importante  llegar a un término medio, que ellos sientan que los escuchan, que su opinión vale y están tomando una decisión”, dicen las educadoras.
 

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