Buscar
Entrevista: Sergio Freire

“Todos los canales deberían tener su Club de la Comedia”
El fundador de la Sociedad de Comediantes Anónimos nuevamente nos sacará más de una carcajada en la nueva temporada de El Club de la Comedia. El actor cuya mano se hizo famosa antes que él por aparecer en un comercial de Tapsin, trae nuevos monólogos y varios sketch cortos. Chistes express, como los llama Sergio Freire.
Por Michelle Bolomey C / Fotos Vivi Peláez
Una vez más El Club de la Comedia tiene una nueva temporada, así que todos los jueves desde las 23.00 horas es posible sintonizar el programa que le gana en rating a los demás en competencia. Sin embargo, la fórmula de esta temporada viene renovada y es que además de los monólogos, los actores han preparado cientos de sketchs cortos. El chiste express pretende cautivar a más audiencia y hacer fanático del programa de comedia hasta a los más amargados. Además Sergio Freire nos cuenta porque el Club de la Comedia debería transformarse en el próximo Jappening con Ja de la televisión.
¿Trabajando en Chilevisión conociste a Sebastián Piñera?
Nunca (Risas). Si Piñera ni nos conoce, de hecho cuando la gente nos dice: oigan pero ustedes trabajan para Piñera, nosotros altiro contamos que una vez íbamos por el pasillo de CHV, justo cuando ya había pasado la primera temporada, el boom y todo. Y nos encontramos con Piñera y un gerente del canal, el gerente dijo: Sebastián, te presento a los chicos, tú los debes conocer y Piñera dijo: obvio que los conozco. Son los Bunkers. Y nosotros quedamos súper sorprendidos, nunca nos vio y eso que éramos el programa que la había llevado ese año.
¿Qué temas vas a tocar en tus monólogos esta temporada?
Casi siempre tomo detalles de la vida, como cosas más pequeñas. Cosas que uno dice, como la típica situación en que uno dice: yo lo había pensado pero nunca lo quise decir. Soy como la voz de los calladitos. Así que en esta temporada voy hablar de la plata, de la tele como aparato, como es tener una tele y cómo es vivir con ese integrante más en la familia. También voy hablar del pensamiento, de lo que uno piensa, de lo que está pensando el otro y un poco de los sicópatas que son bien ñoños dentro de lo que hacen también.
¿Te ha pasado que por más que encuentres un chiste divertido no funcione con el público?
Nos pasa harto. Me acuerdo una vez que preparé un monólogo de Dios y salí hacerlo y todos los chistes a la gente les parecían horribles y llevaba uno, dos, tres chistes y no pasaba nada. Me enojé y dije: ya no sigo con este monólogo y la gente se empezó a reír y me estaba enojando de verdad. Y la gente decía: ah que chistoso se está enojando. Me fui del escenario, preparé rápidamente otra cosa y en un acto desesperado volví. Eso me pasó en la segunda temporada.
¿Sueles improvisar mucho en tus monólogos?
Yo por lo menos no improviso nada. Antes de subir al escenario siempre estoy cambiando chistes y rayando las hojas del guión para que cada frase funcione mejor. De hecho dejo el guión con una semana de reposo y ahí lo voy macerando, no dejo nada al azar y no puedo. Al leerlo lo hago parecer improvisado, claro, y eso te lo da el carrete.
¿Entre tanta talla y chiste les pasan muchos chascarros en los sketch?
Siempre. Imagínate todos somos buenos para la talla, entonces siempre alguno se le ocurre algo para interrumpir. Hay un cuarteto que cuando nos juntan a grabar es horrible para todos los demás, hueviamos, nos demoramos y sé que los demás la pasan mal cuando nos juntan a Rodrigo Salinas, Pedro Ruminot, Fabrizio Copano y a mí. Cuando nos tocan sketch de los cuatro nos demoramos muchísimo. Pero nadie es fome, todos abarcan un público y cumplen una labor súper específica.
¿Pero Javiera Acevedo y Lucila Vit no eran lo más cómico que digamos?
Es que ahí nos las llamamos por cómicas, las llamamos por ricas. Como era programa de verano, necesitábamos mostrar más piel para que llamara la atención de los viejos que se quedan viendo tele en la casa, queríamos llegar a otro público y dijimos pongamos a la mina rica de este verano y así entro cada una en un verano. No les pedimos que fueran graciosas.
¿Cuándo te vamos a ver interpretando algún rol dramático?
Me gustaría. De hecho estuve cerca, me había llamado Fuguet para una película y justo le pasó un atado que no la hizo. En otra película también tenía un personaje denso y también se cayó. Soy yeta del drama, pero demás lo haría, igual tengo ganas de hacer algo con drama.
¿Cuál es el aporte del club a la televisión chilena?
Que es súper sincero, es un programa de los más sinceros que hay ahora. Es el programa que tiene menos censura de los que hay en televisión, el lenguaje es súper coloquial, las ideas, los chistes, es bien de verdad. No se censura nada. De hecho nosotros nos autocensuramos, es que a veces algunos tienen chistes de marcas y es como no po’ si es la marca que está pagando y tú no irías a reírte de tu jefe por la forma en que está vestido tu jefe. Y entre nosotros también nos censuramos harto, decimos cómo le vamos a pegar de nuevo a éste si siempre lo ocupamos, entonces dentro del grupo vamos haciendo distintos aportes.
¿Qué es lo peor de El Club de la Comedia?
Que a veces se nos pasa la mano, a veces veo algunos capítulos y digo: ¡Oh! que está cargado al chiste gay por ejemplo, hay que ir dosificando. A veces también nos encariñamos con chistes que no son tan divertidos, y como uno les tiene cariño resultan forzados. Pero eso lo vemos después en la salida al aire. Tampoco me gusta que nos tiren mucho a comercial. Hay dos tandas gigantes de comerciales, que nos cambien de día siempre, entonces la gente no se acostumbra tanto.
¿Somos muy fomes los chilenos?
Súper fomes, enojones y graves. Una cosa es que te enojes, pero otra cosa es vengarse. Si tú te fijas en la farándula, por ejemplo, uno siempre se está querellando contra otro, ‘no me dijo esto me voy a querellar’. Nadie dice, ‘filo, lo olvido…’, como los argentinos que se dicen todo y al otro día de nuevo son amigos. Pero se van desahogando y como el chileno no se desahoga anda todo el día enojado y todo le parece mal. Siempre hay alguien que se enoja, uno dice un chiste y se enojan los mapuches, dice otro y se enojan los católicos, siempre hay alguien que se enoja.
¿Te han tocado muchos reclamos por algún chiste en particular?
Cuando estábamos en VíaX hice un monologo de EJE y conté todo lo que hacían ahí, cuando supuestamente no se podía contar (Risas). Así que me llegaron mails, cartas, me llamaron por teléfono de todo, en donde me decían que acaso que me creía yo para andar contando todo por sólo 20 minutos de humor, más encima como en el canal repetían tanto algunos capítulos algunos pensaban que de nuevo había hablado sobre EJE entonces me volvían a llegar mails y cartas.
El nuevo Jappening con Já
¿Qué novedades tendrá esta nueva temporada?
Siento que le dimos el palo al gato con la temporada anterior a esta, que es el sketch corto y esta temporada está llena de sketch cortos que no duran más de 15 a 20 segundos y funcionan bastante bien porque puede haber algunos fomes, pero altiro viene uno bueno, entonces como que la gente no descansa, como que no les damos respiro en esta temporada. Esa es la novedad. En las otras temporadas si habían sketch más largos en donde la gente alcanzaba a cambiarse de canal. Acá es mucho más rápido. La novedad es la rapidez, todo es express, El Club de la Comedia Express.
¿Cuál es tu personaje favorito?
Son dos. En su momento fue el encuestador porque me gustaba por una sincronía de colores que tenía, que era grabable, la música, etc. estaba muy bien armado por eso me gustaba verlo. Era muy estúpido. Y después fue Papá cruel, me encantaba porque grabar con ese niño era súper agradable. De hecho lo voy a volver hacer, eso también es nuevo porque volví a escribir papá cruel, aparte el niño es súper talentoso y también gané un amigo más. Funciona súper bien, sigue todas las indicaciones que le doy. De hecho el personaje nació porque ese niño llegó a grabar un capítulo del encuestador y dije tengo que hacer algo con él por la cara chistosa que tenía y pasó el tiempo y nació papá cruel, pero nació de su cara y después vino la idea.
¿Qué te pareció la salida de Nathalie Nicloux y Natalia Valdebenito?
Por mí que no se hubiesen ido. Lo hacían súper bien, pero siento que también es bueno que se vaya renovando gente. Después en el futuro quizás me voy yo o se va Pedro y que lleguen otras personas para que vaya creándose una suerte de escuela, así como el Jappening donde entraban y salían personas pero la marca seguía. Eso me gustaría que fuera El Club de la Comedia, para que no se pierda o que incluso TVN tuviera su propio Club de la Comedia, que Mega también tuviera ese, todos los canales deberían tener su Club de la comedia para darle un espacio al humor.
¿Qué te parece ser el programa con más rating el día en que salen al aire?
Obviamente nos da mucha alegría ser el programa que tiene la mejor sintonía el día que vamos, porque hemos tenido temporadas arriba y otras abajo, entonces la gente te lo hace notar. Cuando estamos fomes tenemos menos sintonía y eso también se traduce en el cariño de la gente, eso es nuestro rating como actores, lo que para el canal se traduce en más lucas. Nos gusta el cariño de la gente, a mí me encanta.
¿En diez años más cómo te ves?
Me gustaría animar un programa. Me veo con muchos libros, ya escribí uno, ahora estoy escribiendo el segundo y me gustaría ser como un Coco Legrand. Aprendí a quererlo. Eso me gustaría ser, el otro Coco Legrand.



