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¿Cómo enfrentar la vuelta al colegio?

Los recuerdos de las vacaciones ya se van quedando atrás y ahora es el momento de enfrentar el ingreso o la vuelta al colegio.
El mes de marzo supone más disciplina, cumplimiento de horarios, compra de de uniforme, materiales, y una infinidad de compromisos que exigen un esfuerzo tanto para los hijos como para los padres.
Para muchos niños y adolescentes el regreso a clases puede ser más complicado de lo esperado, para otros en cambio, el reencontrarse con sus compañeros es algo que estaban esperando con ansias.
De acuerdo a la Francisca Loyola, psicóloga de Vidaintegra, durante las primeras semanas de clases se pueden detectar algunas alteraciones como parte del proceso normal de adaptación, como ansiedad, estrés y en los niños más pequeños pataletas, llantos e incluso vómitos. Por esta razón, recomienda a los padres y profesores estar muy atentos. Preparar al niño que recién ingresa al jardín o colegio es fundamental, asegura la especialista. Al respecto sugiere que los padres se acerquen a sus hijos preguntando sobre sus miedos o temores, de manera de guiarlos en cómo enfrentarlos, disminuyendo así la ansiedad y aumentando su autoestima.
Cualquier padre que lleva a sus hijos al colegio ha visto las diferentes reacciones de cada uno. Muchos se despiden tranquilamente, otros van de la mano y no se sueltan hasta el último momento. A algunos se les ve tristes, preocupados, otros pocos se aferran al cuello de la madre o del padre llorando.
El cambio es abrupto. De la noche a la mañana, pasan de jugar con sus amigos del barrio y acostarse tarde a escuchar el molesto ruido del despertador, que les anuncia que deben saltar de la cama y ponerse el uniforme.
Para los más chicos, la variable de cambio y ajuste no será sólo el horario. De una situación de ocio y de tiempo libre, van a pasar a una situación en la que tienen que cumplir con obligaciones, normas, horarios, y eso va a implicar un “estrés” aclara la especialista.
Consejos
-La psicóloga sugiere para que el cambio no sea tan brusco, que las familias organicen en vacaciones actividades placenteras pero con ciertos horarios, por ejemplo manteniendo las rutinas de comidas y de sueño sobretodo en los niños pequeños.
-Hacer un ritual de preparación una semana antes de los útiles, la mochila y la prueba del uniforme.
-Acompañar a los hijos en los preparativos y dedicarles tiempo esta semana.
-En el caso de los más pequeños, durante la primera semana de clases, lo ideal es que la mamá o el papá se organicen y pueden ir a buscar a sus hijos al colegio.
-Favorecer la autonomía de los niños. Hay que fomentar su identidad escolar. A los padres, sobre todo a las madres, evitar una excesiva dependencia madre-hijo. En muchas ocasiones la dificultad del niño para ir a la escuela es la muestra de la dificultad que tiene la madre de separarse del niño.



