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Cada edad tiene su afán

Vivimos en una cultura que tiende a realzar la juventud y esa cultura niega la posibilidad de que el paso de los años entregue cosas buenas o positivas. Por ello es frecuente que las personas tiendan a bajar su edad y a buscar nuevas fórmulas que disimulen el paso de los años. Cada vez es más frecuente escuchar que “los 50 son los antiguos 40” o que “los 60 son los antiguos 50”.
Esta tendencia apunta a continuar idealizando la juventud y a considerar que los años, las arrugas y la experiencia son aspectos de poco valor o avergonzantes. Cada etapa de nuestra vida presenta cambios, tanto en nuestra personalidad y manera de ser como en nuestro cuerpo. Nuestra personalidad madura y podemos comprender y enfrentar situaciones y conflictos desde una perspectiva más tranquila, más sabia; también nuestro cuerpo va tomando diferentes formas, y por ende posee diferentes requerimientos.
A veces tratamos nuestro cuerpo y nuestra mente como si estuviéramos en otra etapa de nuestra vida, lo que hace muy difícil cumplir con las expectativas. Debo funcionar y verme como si tuviera 10 años menos, y para ello invertimos gran parte de nuestro tiempo, ingresos e intereses más en cómo me veo que en quién soy o qué quiero de la vida.
En el otro extremo, podemos observar en algunas personas cómo el paso del tiempo produce desesperanza: a veces abandonan su imagen, sus intereses y por tanto posiblemente se deprimen.
Los seres humanos estamos cambiando constantemente y por ello perdemos ciertas cosas, pero también estamos ganando: el saberlo y poder aprovecharlo es quizá el secreto para disfrutar el paso de los años. El cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente nos ayudará a contar con las herramientas necesarias para continuar desarrollándonos, pero correr por lograr una silueta que no tiene que ver con nuestra edad produce un gasto de tiempo y energía que posiblemente no nos haga crecer ni sentir mejor.
Debemos tener en cuenta que a mayor edad, menor es el gasto calórico. El metabolismo se vuelve menos activo y es probable entonces que nuestro peso aumente. Eso es natural y es parte de la edad, y por ello cuidarnos con alimentación equilibrada y con ejercicio físico acorde a la edad deberían continuar siendo dos grandes aliados.



