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Alimentando bien a tu corazón

Los factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, el colesterol y la hipertensión se pueden alejar con una alimentación sana.
Las recomendaciones de la nutricionista Ana Rodrigues apuestan por una dieta balanceada.
Come cereales, especialmente integrales.
Elige productos libres de grasas: aves sin piel ni grasa, carnes magras y pescados.
Limita el número de comidas altas en calorías.
Consume bastante frutas y verduras en la dieta diaria (al menos cinco porciones entre frutas y verduras).
Aliña tus ensaladas, preferentemente con aceite de oliva virgen.
Equilibra el número de calorías que ingieres diariamente y la cantidad que gastas de acuerdo a la actividad diaria que realices. Es necesario saber qué tipo de trabajo y estilo de vida llevamos; si somos sedentarios quemamos menos calorías.
Reduce el consumo de productos con grasas hidrogenadas (están muy presentes en alimentos pre-cocinados e industriales).
Modera el consumo de sal. Para cambiarla puedes utilizar las diversas especias.
Controla y reduce el consumo de bebidas alcohólicas, aportan gran cantidad de caloría y azúcar.
Comienza tu día saludablemente
Evita el consumo de grasas perjudiciales para el corazón y el sistema circulatorio, también el abuso de los productos industriales o precocinados, y por sobre todas las cosas nunca dejes de tomar desayuno.
Prefiere para la primera comida del día, pan blanco integral, por ser rico en fibras. Evita incorporar azúcar procesada, las frutas y algunos lácteos ya la tienen, ahí aportas la energía de los hidratos de carbono. También puedes endulzar con miel que es más sana y nutritiva. Leche y otros lácteos deben ser descremados.
Los cereales también son un importante aporte en el desayuno, aportan energía, fibra y vitaminas.



