Buscar
Entrevista - Leo Caprile

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 st1\:*{behavior:url(#ieooui) } /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}
El reconocido animador de radio y televisión ha incursionado en diferentes horarios y tipos de programas. Hoy, espera la segunda temporada de “Cárceles”, espacio docureality de Chilevisión que contó con alta sintonía en su primera entrega.
Por Náyade Berríos A. / Fotos Vivi Peláez
Son 29 años de radio y 23 de televisión los que cumplió recientemente Leo Caprile. Todo un récord para las actuales figuras televisivas. Reposado, como quien sabe que va de vuelta, el animador del matinal de Chilevisión “Gente como Tú”, donde comparte roles con María Luisa Godoy y Julián Efelbein, utiliza un tono pausado al hablar, y como buen conversador escucha atento cada pregunta.
Actualmente, Leo es la voz institucional de Radio Uno, y conduce el espacio “Cuéntamelo todo” de Radio Pudahuel. En esta entrevista, habla de su actual momento profesional, de lo que ha sido su carrera en el mundo de las comunicaciones y la gran influencia que ha tenido en él su padre.
¿Te sientes cómodo con tu rol más serio en la mañana?
Sí, nuestro matinal ya está en su cuarta temporada. El programa se concibe como de ayuda, tiene características muy amenas, se entrega espacio a otras propuestas como las informativas, social- policial y de farándula. Somos tres animadores en una hora y media de programa, por lo que no resulta fácil trabajar en tiempos tan cortos. Cada uno tiene su espacio y obviamente el que se necesita para determinados temas es el que apoyamos todos. Hay una suerte de convención para hacer el matinal: no es programa para “lucirnos”, sino para ser efectivos.
¿Hay proyectos para estar en la noche?
Tenemos pendiente la segunda parte de “Cárceles”, tuvo muy buena aceptación y crítica ya que entregaba una mirada de humanidad carcelaria. La apuesta del programa era mostrar a las personas, no era de corte policial.
Fuiste pionero en realizar shows de talentos. Hoy proliferan tanto local como internacionalmente los formatos de este tipo de programas ¿Se ha pensado en retomar el mítico Cuánto Vale el Show?
Siempre está la posibilidad de volver hacerlo, es un formato necesario. Hay improntas y marcas que son muy potentes ¿Cuánto Vale el Show? puede estar mucho tiempo guardado y la gente lo recuerda. Es una marca muy chilena y creo que está dentro de las diez marcas más recordadas de la televisión chilena, entonces es un honor estar en la historia de la tele con ese registro. Pero, me da la impresión de que cuando se usa de manera instrumental para abaratar costos y levantar sintonía fácil, no resulta, no tiene el mismo espíritu. Los colegas o canales que puedan hacer programas símiles siempre van a tener el ojo crítico de que le creen más a ¿Cuánto Vale el Show? Sin querer decir que lo hagan mal o de mala fe, pero creo que hay un espacio ganado ahí, y ese espacio nos pertenece.
¿Y tú tienes talentos ocultos?
Varios, soy un arquitecto frustrado, así es que desarrollo proyectos personales en mi casa, hago diseños de paisajismos. Soy muy buen cocinero además, mi cocina parece un restaurante, pasa mucha gente por allí.
¿Has tenido un referente en la animación?
Varios, pero principalmente dos que ya no están. El primero y que era mi modelo a seguir fue Sergio Silva, un tipo completo, improvisaba, hacía radio formal, grababa comerciales, actuaba en el radioteatro “Residencial La Pichanga”, relataba fútbol, y fue conductor de televisión, es decir, de una versatilidad y profesionalismo a toda prueba. Y creo que no todo el mundo lo alcanzó a dimensionar, porque cuando la TV se comenzaba a perfilar como fenómeno pop, el ya se venía retirando. Otro fue el maestro Raúl Matas, me quedo con su calidez y generosidad, le gustaba mucho que otros se lucieran. “No hay que ser egoísta con esto, si alcanza para todos”, decía. Además, era muy atinado y cultísimo. Mario Kreutzberger tienen una capacidad de trabajo horrorosa y cuento aparte es mi padre…
¿Gracias a él te iniciaste en radio?
En gran parte sí. Un amigo me presentó a un proyecto radial, pensé que estaba haciendo el loco, pero me di cuenta que dominaba el oficio perfectamente, todo gracias a mi padre. Él todavía trabaja, Don Lucho todavía está en la pelea, esas son las personas que yo admiro,
me gusta su capacidad de luchar por lo que quiere.
¿Te gustaría explotar un área que todavía no hayas trabajado en TV?
Bueno, uno siempre dice que el proyecto siguiente es el más importante, podría ser ese… pero no te lo puedo contar… Todo el tiempo estamos hablando de nuevos proyectos, ideas, correcciones, maduraciones y de estar abiertos a nuevos formatos. Yo jamás me imaginé hace dos años que conduciría un programa docureality como lo que hicimos con “Cárceles”. Los nuevos nichos se van dando en la medida que las audiencias lo van pidiendo. Los contenidos y tendencias los dicta la gente. Hay que estar muy atentos a la realidad, la gente va donde le dan lo que quiere.
¿Continúas con la animación del Festival del Huaso de Olmué?
En este minuto el Festival está en proceso de licitación, muy pronto sabremos el resultado. Nuestro canal junto a la Municipalidad de Olmué supo reinventar el Festival, cosa que el público ha agradecido en sintonía. Y la reinvención es porque se entendió que el folclor no es una cosa estática, no es una foto y la raíz folclórica está en todo, y es algo que debemos reconocer, sin dejar de lado las verdaderas tradiciones. El huaso antiguo andaba a caballo, hoy usa blackberry, anda en camioneta. El huaso baila boleros, escucha rancheras, etc. Recibe otras expresiones musicales con una matriz folclórica.
¿Cómo es tu relación con la música luego de tantos años en el medio radial?
Yo creo que los conductores de radio tenemos una deformación profesional, no encontramos música mala, por lo tanto tengo preferencias bien amplias en música. La cantidad de músicos buenos que hay en Chile es abismante, y lo bueno de todo esto es que la gente valora mucho la música nacional, prueba de ello es que Radio Uno tiene una excelente sintonía.
El Padrino
Leo recuerda con cariño la influencia que siempre ha tenido su padre en sus inicios como locutor de radio. Luis Alberto Caprile trabajaba en radio Festival de Valparaíso, hoy sigue vigente. “Aparentemente cuando me inicié en la radio no sabía nada, pero cuando comencé a hablar me di cuenta que dominaba todo”, cuenta. Otro personaje que lo marcó bastante fue Raúl Matas, “Él fomentaba bastante las capacidades ajenas, sabía reconocer y apoyar el talento en otros, él me dio un espaldarazo muy importante… yo intento hacer lo mismo hoy con los más jóvenes”, recuerda. Leo está casado con la periodista Irina Toro y tiene dos hijos que lo acompañan bien de cerca en su carrera.
¿Y tus hijos tienen el gusto por las comunicaciones?
Bueno, lo que se hereda, no se hurta… (dice con orgullo) Mi hijo Luciano (11) ya grabó su primer comercial de radio. Es muy lúdico, tiene un humor muy especial. Mateo (6) todavía está muy chiquito, se está dedicando a regalonear por mientras. A ellos se les da de manera gratuita el acceso a esta área, ni la radio ni la TV son un misterio para ellos, me acompañan a los festivales, entienden que una cosa es ver un espectáculo y otra muy distinta es estar tras de él.
¿Te identificas como un animador cálido?
Me llaman “El Padrino” aquí llegan todos a llorar, muchos compañeros jóvenes me cuentan sus penas. Con los años de experiencia, me siento con la obligación de contarles y explicarles cómo es el cuento; hay espacios en que nadie te pesca y otros momentos en los que estás con los bonos muy altos… Por lo general, en la pega siempre he tenido una actitud acogedora y de apoyo. ¡Si te contara las tremendas figuras que me han confesado sus amarguras…! Uno conoce muchas historias y muchas versiones de las mismas historias. Gracias a mis años de experiencia en radio, más que aprender a hablar mejor he aprendido a escuchar mejor, mucho mejor.
Si hicieras un flashback de tu carrera, ¿Con qué momentos te quedarías?
Hay varios, se producen momentos altos cada dos o tres años, lo que es súper interesante. Destacaría primero cuando partí con Telemanía, luego mi paso por Sábados Gigantes, mi primer programa nocturno “Entre Gallos y Medianoche” con Eduardo Ravani, el “Casi en Serio”, ¿Cuánto Vale el Show?, REC y “Cárceles”.
¿No eras tú el hombre más indicado para animar “Fiebre de Baile”?
¿Sabes? Siento que fue un acierto haber instalado a Julián Efelbein en el programa, yo venía saliendo de “Cárceles”. Por lo tanto, mientras se preparaba uno, el otro venía saliendo. Por cuestiones de tiempo no había ninguna posibilidad, de hecho nunca se me planteó… Julián es un tipo divertido, hacía rato que venía pidiendo una oportunidad en esta variable televisiva y lo está haciendo muy bien. Es un muchacho joven y de aspecto más espigado… yo ya estoy todo un viejo chico (ríe).



