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Magdalena Max-Neef: “No volvería a los 30”
La actriz, que llegó a la televisión por el programa Teleduc y que ha hecho una destacada labor tanto en teatro, con la compañía El Teatro Aparte; y en televisión, con personajes tan recordados como la Mirnita de Los Venegas; ahora interpreta a Amelia en la teleserie Mala Conducta. Una mujer mayor que ella, madre de cuatro hijos y que sufre la infidelidad de su marido. Un personaje que la tiene muy contenta porque cree que muchas mujeres se sienten identificadas.
¿Hiciste algo para preparar este personaje, te inspiraste en alguien?
No, no tuve que buscar mucho afuera, aunque el personaje es un poco mayor que yo. O sea, tengo muchos puntos en común, por lo menos en términos de las experiencias, de las cosas que a mí me han pasado, por el cuento de los hijos. No estudié a nadie en particular, sino mirarse uno y un poco a los amigos. En verdad, uno no está tan lejos de esa realidad o distante del personaje.
¿Qué opinas tú de la infidelidad, cómo abordas el tema?
A ver, encuentro que la infidelidad así como general es casi inopinable. Uno puede hablar u opinar de casos en particular y creo que no podría hacer un juicio categórico. Yo creo que a veces hay razones para ser infiel, y a veces, hay razones para que te sean infiel. Pienso que es una cosa súper personal y tiene que ver con algo íntimo de la pareja.
¿Y qué pesa más, los años de matrimonio o las ganas de experimentar nuevas sensaciones?
O sea, yo creo que de la misma manera de que hay infidelidades distintas, la manera en que se resuelve también es súper particular a cada pareja. Ahora, yo creo que eventualmente puede ganar una relación de treinta y tantos años con hijos y toda una historia, pero también que uno de los dos se enamore perdidamente de otra persona y esté dispuesto a olvidarse de todo y de los 32 años. O los 32 años al final se transformen en un peso y la historia se transforme en un peso que alguien ya no quiera enfrentar y te quieres ir para el otro lado definitivamente.
¿Crees que muchas mujeres se sienten identificadas con tu personaje? ¿Qué les dirías?
Por supuesto, muchísimas mujeres se deben ver reflejadas e identificadas, porque si bien, cuando te digo que no puedes dar respuestas tan generales de situaciones tan particulares, hay cierta tendencia de los hombres de determinada edad, como los cincuentones, que tal vez por un problema de autoestima o querer ser actuales de nuevo, estar vigentes o sentirse admirados, tienen una tendencia a cambiar la mujer. Luego de eso también cambian el auto o como que se alolan. Y bueno, algunos quedan felices con ese cambio y otros se dan cuenta de que es una pelotudez y quieren volver con su mujer. Pero sí, hay una especie de síndrome de infidelidad entre los 40 y 50. Y yo encuentro que si las mujeres sienten que tienen que jugárselas por su pareja porque vale la pena, tienen que hacerlo nomás, y si no, que se busquen otro mino rico y lo pasen chancho.
¿Cómo se vive la guerra de las teleseries, ustedes entran a la pelea?
O sea, uno se desmarca en lo que puede, porque evidentemente este tema del rating es una cosa enfermiza, como que la gente se pone media sicópata con el cuento. Y no te puedes desmarcar tanto y aunque quisieras, la verdad es que a todos nos afecta. Oye, bajamos dos puntos, subimos tres. Y cuando bajamos dos, es un desastre, y cuando suben tres, es maravilloso. Es una cosa media esquizofrénica. Pero bueno, son las reglas del juego y uno tiene que tomárselo con andina.
¿Y si el rating baja, interfiere en el ánimo?
Lo que pasa es que yo creo que interfiere en las expectativas que cada uno tiene. Y bueno, cada canal tiene sus estrategias, así como Canal 13 alarga Lola, porque si no bajan en el rating. Yo encuentro que nosotros para ser la segunda teleserie de Chilevisión, y para tener prácticamente un tercio del presupuesto que tienen las otras teleseries, estamos más que requetebién, muchas veces terminamos igualando o más menos parejo con TVN. O sea, yo no cacho mucho, yo sé que varía la cosa, pero en todo caso ha sido una pelea donde nadie se ha disparado demasiado, cosa que para nosotros es un tremendo éxito. Es una teleserie que para competir con los monstruos que llevan haciendo teleseries por tantos años y con los hábitos de la gente, yo creo que nos ha ido el descueve.
“No volvería a los 30”
Magdalena dice ser una mujer tranquila, que no piensa mucho las cosas antes de tomar alguna decisión, “no soy muy reflexiva, no la pienso tanto, pero no es que ande a tontas y a loca, pero no le doy tantas vueltas a las cosas. Encuentro que al final uno hace algo y nunca tiene las garantías de que lo está haciendo bien”, dice. Y más aún ahora, en la etapa de vida en la que está, en la que disfruta mucho más todo lo que vive, “encuentro que lo paso mejor ahora, porque hay más capacidad de disfrutar lo que tengo”, concluye.
¿Cómo te sientes en la etapa que te encuentras? ¿Cómo la vives?
Creo que harto bien, no volvería a los 30, aunque hay cosas de los 30 que me gustaría tener (ríe).
¿Como qué?
Como el cuerpo de los 25, 30, no sé. Pero yo encuentro que lo paso mejor ahora, encuentro que hay más capacidad de disfrutar lo que tengo. Cuando eres más joven estás buscándote, ubicándote, como haciendo la vida, y ahora estás más consolidada. Tengo la sensación de que tienes mayor placidez, o más serenidad. Si bien puedes tener muchos proyectos también tienes la capacidad de disfrutar las cosas que ya tienes, es una edad bien entretenida, es fructífera, se aprovechan más las cosas y me gusta esta edad, el problema es que sigue avanzando, pero hay que seguir para adelante.
¿Algún secreto de belleza que te guste compartir, o cómo lo haces para verte tan bien?
A ver, un secreto bien práctico de belleza, te hablaría de mi cosmetóloga, la Glorita, que nos conocemos hace 20 años. Que cada vez que voy donde ella me deja bien ordenada durante harto tiempo, echándome todas las cremas que debo. Cosas que después se empiezan a olvidar. Entonces tengo que volver donde ella para que me ponga en orden de nuevo. Y en un sentido como más existencial, yo encuentro, a pesar de uno se arruga bastante, el sentido del humor te hace muy bien para la vida, reír es muy saludable.
¿Y eres de las que te gusta arreglarte, verte bien o no te preocupas mucho?
Fíjate que ahora de vieja me preocupo más, porque ahora que se te va la juventud tienes que tener estilo. Tampoco voy a estar en la lista de las mejores vestidas, jamás, no conozco lo de las boutiques, ni eso, no soy una persona de marca. Pero tengo dos tiendas que hace poco las caché, pero mira a la edad que las ubiqué. En general me compro cosas donde sea, Patronato, supermercados, etc., y ahí trato de armarme unas pintas, pero no voy a salir en las listas de las más chic de Santiago. Pero comparado con antes, creo que me preocupo más ahora.
¿Qué te gusta hacer en tus ratos libres?
Dormir siesta, encuentro que no hay nada más rico que dormir. Aunque es un poco fome para los hijos, pero la verdad es que trabajas tanto, que cuando tienes un rato libre, te juro que la posición horizontal, aunque no sea dormir, pero estar echá, es una posición estupenda. Se descansa.
¿Hiciste algo para preparar este personaje, te inspiraste en alguien?
No, no tuve que buscar mucho afuera, aunque el personaje es un poco mayor que yo. O sea, tengo muchos puntos en común, por lo menos en términos de las experiencias, de las cosas que a mí me han pasado, por el cuento de los hijos. No estudié a nadie en particular, sino mirarse uno y un poco a los amigos. En verdad, uno no está tan lejos de esa realidad o distante del personaje.
¿Qué opinas tú de la infidelidad, cómo abordas el tema?
A ver, encuentro que la infidelidad así como general es casi inopinable. Uno puede hablar u opinar de casos en particular y creo que no podría hacer un juicio categórico. Yo creo que a veces hay razones para ser infiel, y a veces, hay razones para que te sean infiel. Pienso que es una cosa súper personal y tiene que ver con algo íntimo de la pareja.
¿Y qué pesa más, los años de matrimonio o las ganas de experimentar nuevas sensaciones?
O sea, yo creo que de la misma manera de que hay infidelidades distintas, la manera en que se resuelve también es súper particular a cada pareja. Ahora, yo creo que eventualmente puede ganar una relación de treinta y tantos años con hijos y toda una historia, pero también que uno de los dos se enamore perdidamente de otra persona y esté dispuesto a olvidarse de todo y de los 32 años. O los 32 años al final se transformen en un peso y la historia se transforme en un peso que alguien ya no quiera enfrentar y te quieres ir para el otro lado definitivamente.
¿Crees que muchas mujeres se sienten identificadas con tu personaje? ¿Qué les dirías?
Por supuesto, muchísimas mujeres se deben ver reflejadas e identificadas, porque si bien, cuando te digo que no puedes dar respuestas tan generales de situaciones tan particulares, hay cierta tendencia de los hombres de determinada edad, como los cincuentones, que tal vez por un problema de autoestima o querer ser actuales de nuevo, estar vigentes o sentirse admirados, tienen una tendencia a cambiar la mujer. Luego de eso también cambian el auto o como que se alolan. Y bueno, algunos quedan felices con ese cambio y otros se dan cuenta de que es una pelotudez y quieren volver con su mujer. Pero sí, hay una especie de síndrome de infidelidad entre los 40 y 50. Y yo encuentro que si las mujeres sienten que tienen que jugárselas por su pareja porque vale la pena, tienen que hacerlo nomás, y si no, que se busquen otro mino rico y lo pasen chancho.
¿Cómo se vive la guerra de las teleseries, ustedes entran a la pelea?
O sea, uno se desmarca en lo que puede, porque evidentemente este tema del rating es una cosa enfermiza, como que la gente se pone media sicópata con el cuento. Y no te puedes desmarcar tanto y aunque quisieras, la verdad es que a todos nos afecta. Oye, bajamos dos puntos, subimos tres. Y cuando bajamos dos, es un desastre, y cuando suben tres, es maravilloso. Es una cosa media esquizofrénica. Pero bueno, son las reglas del juego y uno tiene que tomárselo con andina.
¿Y si el rating baja, interfiere en el ánimo?
Lo que pasa es que yo creo que interfiere en las expectativas que cada uno tiene. Y bueno, cada canal tiene sus estrategias, así como Canal 13 alarga Lola, porque si no bajan en el rating. Yo encuentro que nosotros para ser la segunda teleserie de Chilevisión, y para tener prácticamente un tercio del presupuesto que tienen las otras teleseries, estamos más que requetebién, muchas veces terminamos igualando o más menos parejo con TVN. O sea, yo no cacho mucho, yo sé que varía la cosa, pero en todo caso ha sido una pelea donde nadie se ha disparado demasiado, cosa que para nosotros es un tremendo éxito. Es una teleserie que para competir con los monstruos que llevan haciendo teleseries por tantos años y con los hábitos de la gente, yo creo que nos ha ido el descueve.
“No volvería a los 30”
Magdalena dice ser una mujer tranquila, que no piensa mucho las cosas antes de tomar alguna decisión, “no soy muy reflexiva, no la pienso tanto, pero no es que ande a tontas y a loca, pero no le doy tantas vueltas a las cosas. Encuentro que al final uno hace algo y nunca tiene las garantías de que lo está haciendo bien”, dice. Y más aún ahora, en la etapa de vida en la que está, en la que disfruta mucho más todo lo que vive, “encuentro que lo paso mejor ahora, porque hay más capacidad de disfrutar lo que tengo”, concluye.
¿Cómo te sientes en la etapa que te encuentras? ¿Cómo la vives?
Creo que harto bien, no volvería a los 30, aunque hay cosas de los 30 que me gustaría tener (ríe).
¿Como qué?
Como el cuerpo de los 25, 30, no sé. Pero yo encuentro que lo paso mejor ahora, encuentro que hay más capacidad de disfrutar lo que tengo. Cuando eres más joven estás buscándote, ubicándote, como haciendo la vida, y ahora estás más consolidada. Tengo la sensación de que tienes mayor placidez, o más serenidad. Si bien puedes tener muchos proyectos también tienes la capacidad de disfrutar las cosas que ya tienes, es una edad bien entretenida, es fructífera, se aprovechan más las cosas y me gusta esta edad, el problema es que sigue avanzando, pero hay que seguir para adelante.
¿Algún secreto de belleza que te guste compartir, o cómo lo haces para verte tan bien?
A ver, un secreto bien práctico de belleza, te hablaría de mi cosmetóloga, la Glorita, que nos conocemos hace 20 años. Que cada vez que voy donde ella me deja bien ordenada durante harto tiempo, echándome todas las cremas que debo. Cosas que después se empiezan a olvidar. Entonces tengo que volver donde ella para que me ponga en orden de nuevo. Y en un sentido como más existencial, yo encuentro, a pesar de uno se arruga bastante, el sentido del humor te hace muy bien para la vida, reír es muy saludable.
¿Y eres de las que te gusta arreglarte, verte bien o no te preocupas mucho?
Fíjate que ahora de vieja me preocupo más, porque ahora que se te va la juventud tienes que tener estilo. Tampoco voy a estar en la lista de las mejores vestidas, jamás, no conozco lo de las boutiques, ni eso, no soy una persona de marca. Pero tengo dos tiendas que hace poco las caché, pero mira a la edad que las ubiqué. En general me compro cosas donde sea, Patronato, supermercados, etc., y ahí trato de armarme unas pintas, pero no voy a salir en las listas de las más chic de Santiago. Pero comparado con antes, creo que me preocupo más ahora.
¿Qué te gusta hacer en tus ratos libres?
Dormir siesta, encuentro que no hay nada más rico que dormir. Aunque es un poco fome para los hijos, pero la verdad es que trabajas tanto, que cuando tienes un rato libre, te juro que la posición horizontal, aunque no sea dormir, pero estar echá, es una posición estupenda. Se descansa.



