Buscar

QUÉ HACER EN CASO DE UN ESGUINCE


Todos estamos vulnerables a sufrir alguna vez un esguince. Ya sea porque pisamos mal, o porque hicimos un movimiento inadecuado mientras practicábamos algún deporte. Lo cierto es que existen maneras para tratarlo. Pero, ¿Qué es un esguince?
Un esguince es la distensión, estiramiento o desgarro de uno de los ligamentos que unen los extremos óseos en una articulación. También sufren las bandas fibroelásticas que unen los huesos a las articulaciones y los mantienen en la posición correcta; les siguen, en orden de frecuencia, los tendones, que son los extremos de los músculos con los que éstos se fijan a los huesos.
En las actividades deportivas más intensas suelen producirse esguinces en las articulaciones mayores, como las rodillas y las caderas. En los accidentes de tránsito se producen esguinces en el cuello, causados por una fuerte sacudida.
Para saber si has sufrido de un esguince es importante fijarse en los síntomas, que sirven de alerta para este tipo de situaciones.
Uno de los primeros síntomas del esguince es el dolor inmediato e intenso que se sufre en el área donde se han distendido o desgarrado ligamentos o tejidos adyacentes. El siguiente síntoma suele ser la hinchazón a causa de la hemorragia y de la secreción de fluidos. El dolor se siente incluso cuando se hace la más leve presión sobre la zona afectada, y se intensifica ante el menor intento de moverla, llegando a hacerse insuficiente si se prueba a soportar el peso habitual.
Frente a esto, lo más recomendado es acudir al médico para recibir el tratamiento adecuado. Luego, es importante mantener el área lesionada en reposo. Si te has lesionado una rodilla o tobillo, también sería útil que te ayudaras de muletas o un bastón.
Otro consejo sería el de colocar bolsas de hielo sobre la lesión durante períodos de aproximadamente 20 minutos y ojalá que lo repitas de cuatro a ocho veces al día, de esta manera disminuirás la hinchazón. En caso de que el esguince sea más severo, se recomienda comprimir la lesión usando vendajes especiales, una férula o yeso, botas o tablillas, junto con elevar el tobillo, la rodilla, el codo o la muñeca lesionada usando una almohada. La ingesta de medicamentos tales como la aspirina o ibuprofeno, también ayudan en este tipo de situaciones.
Después de tratar el dolor y la hinchazón, los médicos generalmente recomiendan ejercitar el área lesionada. Esto ayuda a prevenir la rigidez y aumenta la fuerza. Algunas personas necesitan fisioterapia. Tu médico o su fisioterapeuta te indicarán cuándo puedes comenzar tus actividades normales, incluyendo las deportivas. Si comienzas muy pronto, puedes volver a lesionarte.
Si quieres prevenir un esguince, te aconsejamos evitar hacer ejercicios o actividades deportivas cuando estés cansado o tengas dolor, seguir una dieta balanceada para mantener los músculos fuertes, tener un peso saludable y, por último, calentar bien los músculos y estirarlos, antes y después de realizar algún deporte. Quizás así ayudarás a disminuir los riesgos de sufrir un esguince no deseado.
Avisadores
RSS